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Cadena de memes: “La travesía tiene su propósito”
Publicado el Viernes 03 de Agosto del 2012 a las 08:00 por Superate.com
Hace poco navegando en internet vi varios blog que tenían una entrada que ya se ha convertido en una cadena, se trata de describir sobre tus libros favoritos y contar sobre el significado que tienen para tí, esta cadena fue iniciada por @odo creador del blog Sense of Wonder. A continuación les dejo mi lista ;)

A pesar de que la literatura es una de mis tres grandes pasiones, no suelo escribir este tipo de entradas/artículos en blogs o páginas similares, debido a los rescoldos de la timidez que aún lucha por arraigarse en mi interior. Pero el hecho es que he sido impulsada por una persona que, en varias oportunidades claves, me ha abierto la ventana hacia la tecnología y me ha brindado una perspectiva diferente del que yo creía era un panorama único. A esta persona práctica y con una visión bastante peculiar, al igual que al resto de ustedes, les abro la puerta hacia mi mente y recuerdos literarios que han contribuido a que me aferrase a la liana del arte que, a su vez, me ha balanceado hacia tantas otras vertientes, como lo es el universo de la palabra escrita; en este caso.

Siempre he estado de acuerdo con la concepción de que los libros son como los ríos, no importa cuántas veces los visites, nunca serán los que conociste al principio. Eso se debe a la experiencia personal y a que todo cambia, a medida que el tiempo transcurre.




• Un libro que cambió mi vida: Harry Potter y la Piedra Filosofal. (J.K. Rowling)



Esta joya llegó a mi vida con el propósito de despertar la alquimia que conduce a la lemniscata: El conocimiento. La piedra contiene el elixir de la vida, el poder de la eternidad, algo un poco contradictorio –al menos para mí concepción- ya que nuestra alma, en sí misma, es eterna. Entonces me pregunto, ¿es posible que un libro para “niños” contenga este aprendizaje? Sí. Generalmente, subestimamos a los más chicos, cuando son ellos la semilla más pura y concentrada de toda la humanidad. Digamos que la saga de J.K. Rowling llegó a mi vida en el momento EXACTO, como decimos aquí en Venezuela, estaba “chamita” y –en consecuencia- decidí subirme al tren escarlata de la plataforma 9 y ¾, embarcándome en el viaje más fantástico de toda mi vida. Todo empezó con el visionado cinematográfico, el filme me enamoró y, cuando algo atrapa mi atención, despertó mi interés y total curiosidad. Fue un tanto enfermizo y obsesivo, pero necesario para despertar esa pasión latente en mí. Con este libro, y la saga en general, comprendí algo que me llevó a una consciencia superior, dentro de la inocencia que va escaseando cuando se deja de ser niño: En la literatura cabe todo. Y “todo” es posible.


• Un libro que tuve que leer más de una vez: Also sprach Zarathustra. (“Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie”), de Friedrich Nietzsche.



Y no me cansaré jamás, me produce exquisita contradicción y delirante sublimación. Es como degustar una cucharada del postre más entramado y finamente indescriptible que jamás hayas aprobado. Un cremoso bocado que, aunque desees con toda tu alma desfragmentarlo para dar con su elemento principal, jamás te permitirá descubrir el secreto que grita a voces, mientras se ríe a mandíbula batiente de nuestra ceguera y falta de sinestesia; dejándonos la miel en los labios, junto con aquella sensación de siempre querer un poco más. Obviamente, esto causa una indefectible, absoluta y voraz adicción.
«Muertos están todos los dioses: ahora queremos que viva el superhombre.»






• Un libro que me llevaría a una isla desierta:



No me llevaría un único libro, con el perdón y permiso de los presentes, llevaría conmigo varios textos, pero no muchos para no cargar un peso excesivo más que el de la propia consciencia. Pues, entonces me armaría con las siguientes obras: La isla que se repite (Antonio Benitez Rojo), Metamorfosis (Franz Kafka), Como el río que fluye (Paulo Coelho), Only love is real (Brian Weiss, y si pudiese llevarme el resto de sus libros, lo haría), La Biblia y el Bhágavad G?t?.






• Un libro que me hizo reír: Understanding the comics, the invisible art, de Scott McCloud.



¿Quieres saber cómo se hace un comic y embarcarte en una travesía a lo largo de la historia y los secretos de las historietas? Además de la visión muy única, que parte de la infancia hasta el laboratorio de trabajo del autor. Pues este libro, jocosísimo y en formato de tebeo, ¡es el mejor! Sin faltarle el resto al gran maestro Will Eisner, creador de Spirit, por supuesto. Es uno de esos libros que –mientras los lees- sientes que hablas directamente con el autor, en este caso en una suerte de video-llamada. Está contado por un historietista, by the way, así que se los recomiendo con los ojos cerrados, más si tienen cierta fascinación por los superhéroes como es mi caso.





• Un libro que me hizo llorar: Brida, de Paulo Coelho.



Aprender el desprendimiento es un proceso ciertamente doloroso en –nosotros- los seres humanos, implica madurez y total despojo de lo que -en el afán por el “mantener el control”- creíamos algo nuestro. Sé que a muchas personas les desagradan sus textos, “cada cabeza es un mundo”, yo simplemente me he encargado de no juzgar ni señalar, me dedico a absorber (como una hoja en blanco) la información que la tinta lleva inmersa bajo un contenido que, en determinado momento, puede darnos una gran lección de vida o iluminarnos si transitamos una “noche oscura”. Por ello, estoy totalmente de acuerdo con aquello de que, hay que ser humildes tanto para enseñar como para aprender.





• Un libro que cambió mi vida: LA REPÚBLICA, de Platón.



Creo que simplemente me parece tan irrepetiblemente perfecto, que considero que jamás nadie escribirá algo así en este mundo nuevamente, sin importar la temática. Esta obra prevalece, porque la esencia, per sé, es lo que la hace intocable. Si la humanidad debería tener un único tratado, pues pienso que debería ser este.





• Un libro que aborrezco:



Cuando estaba en el colegio aborrecí leer Relato de un náufrago, del maestro García Márquez. Con Campeones (no recuerdo el autor, me disculpo) me pasó igual. Ahora valoro y aprecio mucho estas obras, la madurez otorga la capacidad de poder ver claramente.





• Un libro que me decepcionó: Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson.



Es demasiado lento e incluso un poco “predecible”, quizás tras haber estudiado Artes y Cine, he recibido una formación muy específica en cuanto a la creación de un guión. La jornada del escritor (o el viaje del héroe) de Christopher Vogler, dejó sus secuelas en mí (nada malo, por supuesto). El hecho de poder tener una perspectiva global de las historias –en base a un esquema casi siempre aplicable- genera digamos que cierto tipo de “desventaja”, ya que tienes la capacidad de “picar adelante” y es poco lo que realmente puede llegar a impresionarte, humildemente hablando. La verdad es que no suele pasarme mucho esto con algún libro pero, sencillamente no pude leerlo completo, me sentía en un letargo eterno más allá de la sensación de suspenso que este género “debería” despertar en mí, como lector. No obstante, aplaudo la adaptación cinematográfica The Girl with the Dragon Tattoo, dirigida por David Fincher, una obra impecable, lejos del sopor de la narrativa del libro.





• Un libro que estoy leyendo ahora: YO, del señor Ricky Martin.



Para él mis reverencias y eternos respetos, lo admiro desde que Pablo Mármol era mi amor platónico de la infancia. En esas aguas de reposo de sus reminiscencias encuentro respuestas que, al menos en estos momentos, le otorgan un poco de calma al cause acelerado, dentro de la lenta voracidad en la que se debate mi vida actualmente. Entre la rutina y mis ganas de brillar, me zambullí en sus memorias, nuevamente, con miles de preguntas en la mente y una única respuesta –por parte de él- para todas ellas: “Paciencia… La travesía tiene su propósito”.





• Un libro que pretendo leer: Los pilares de la tierra, de Ken Follett (encabezando la larga lista).


• Un libro que me hubiera gustado escribir:



Soy partidaria de que todo tiene una razón de ser. Lo que está hecho, lógicamente no tiene punto de retorno. Por ello, el libro que me hubiera gustado hacer, es justamente el que tengo dividido en miles de notas que parten de ideas que, en primera instancia, parecen vacías de sentido y coherencia, como la vida misma, esperando paciente el momento indicado para brillar. “El tiempo de Dios es perfecto.”


Una vez que empiezas a leer, no puedes detenerte.
Es un vicio eterno.

Lola.
@_Virgi_
Publicado en:
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Fuente:
Superate.com
(Virginia Martínez)
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